Una pandemia real

La quiropráctica Ana Echeveste (www.echevestequiropractica.com) nos explica en una carta, especialmente dirigida a los usuarios de la Quiropráctica, los efectos psicológicos que el Covid-19 está provocando en la sociedad y nos ofrece una serie de tips y consejos para sobrellevar el tiempo de confinamiento en nuestras casas.

 

UNA PANDEMIA REAL

Una gran pandemia que está asolando el mundo entero hoy en día y no, no es el Coronavirus. Es la pandemia del MIEDO, de la incertidumbre.

Para esta me parece que no hay ni habrá vacuna nunca. Los efectos son también devastadores y de una manera o de otra nos afecta a todos.

– A algunos les da el miedo el virus porque están en grupo de riesgo.

– A otros que caiga la bolsa porque lo tienen todo invertido.

– A otros les da miedo perder su trabajo.

– Otros somos autónomos y nos dedicamos a ayudar a personas, y no tenemos ni idea de cómo todo esto se va a resolver.

– Otros, simplemente, se suman a todos los miedos y se dejan llevar.

La cuestión es que el miedo está, y si nos paramos a reflexionar un poco, la verdad es que NADIE TIENE NI IDEA DE LO QUE VA A PASAR y eso genera mucha incertidumbre, miedo y desconfianza.

Lo se, os entiendo. Lo siento a veces y lo veo a mi alrededor. Telediario, radio y redes sociales no hablan de otra cosa y supone un verdadero esfuerzo estar centrada en otras cuestiones. ¿Y por qué decido centrarme en otra cosa?

– Porque creo sinceramente que como todo, todo esto pasará.

– Porque por mucho que hable del tema, no voy a arreglar los posibles problemas que me puedan surgir.

– Porque por mucho que quiera, no soy capaz de predecir el futuro.

– Porque confío en mi cuerpo (al fin y al cabo he sobrevivido 38 años a miles y miles de virus).

– Porque también confío en los profesionales que están tomando medidas que mejores o peores están considerando adecuadas (no me toca decidir a mí, así que me toca aceptar o eso creo yo).

– Porque saturar los sistemas sanitarios que tenemos no me parece en ningún caso nada inteligente, así que haré todo lo que esté en mi mano por ayudarme a mí misma y ayudaros a vosotros.

Ya lo dijo Viktor Frankl, neurólogo y psiquiatra superviviente del holocausto:

“Las fuerzas que escapan a tu control pueden quitarte todo lo que posees excepto una cosa, tu libertad de elegir cómo vas a responder a la situación”

¿Y eso que supone?

– Ayudaros con el apoyo que sea necesario. Rodearos de personas que suman, de noticias buenas y usar el tiempo en actividades que resultan positivas.

– Recordar lo que realmente os importa, vuestras prioridades y vuestros valores: amor, familia, amigos, integridad, servicio y un largo etc. Un virus no puede con eso ni mucho menos. Estoy convencida de que en estas crisis estos valores sólo se refuerzan.

– Si por alguna razón os ponéis enfermos, recordad que vuestro cuerpo a superado miles de infecciones en el pasado y tiene mecanismos innatos para defenderse. Todo lo que hagamos para apoyar esos mecanismos ayudará no solo a cada uno de nosotros, sino a todos al minimizar la necesidad de que usemos el ya saturado sistema de sanidad. Es una vez más, cuestión de responsabilidad individual.

¿Y Cómo lo hago?

– Durmiendo mucho.

– Evitando mucho estrés.

– Eligiendo lo que metemos en nuestra mente.

– Asumiendo que igual toca sacrificar algunas cosas.

– Eligiendo nutrir nuestro cuerpo y dándole un aporte extra de lo que realmente necesita.

El miedo no ayuda. También está probado que baja las defensas. Sé que no es fácil no caer en ese drama, pero creo que merece la pena hacer un esfuerzo, parar un poco y seguir centrados en TODO lo bueno que seguimos teniendo alrededor.

– ¿De verdad tenemos que ver todos los telediarios y leer todos los periódicos?

– ¿Podemos, tal vez, meter otro tipo de información en nuestra mente?

– ¿Cómo podemos ayudarnos mutuamente?

– ¿Cómo podemos hacer entre todos que esto pase antes y mejor?

No se trata de hacer como si no pasara nada, sino de centrarse en soluciones y no en los problemas. ¿Lavarse las manos y ser responsable? Por supuesto, y eso incluye mucho más que lavarse las manos. Se trata de que cada uno elija un poco de responsabilidad individual y sobre todo, el mejor antídoto para el miedo es mucho mucho amor, un poco de perspectiva y vivir en el presente.

 

NOTA FINAL

Como quiropráctica, me encantaría poder añadir los ajustes y sus beneficios en el sistema inmune a esa lista  de cosas por hacer para cuidarnos, pero ahora mismo no puedo.

En concreto, como persona y profesional, sigo ajustando a mi familia en casa y me encantaría seguir ajustando en mi consulta, y si os digo la verdad, ajustaría a todos esos profesionales que están en primera línea: médicos, enfermeros, auxiliares, policías y todas aquellas personas que están trabajando por nosotros. ¿Por qué? Porque estoy convencida que les ayudaría a sobrellevar el estrés que están sufriendo mucho mejor. Ojalá pudiera.

Lo que sí he podido hacer es ayudar a quien esté interesado a cuidarse más y mejor desde dentro. ¿Y eso que es?

Aquí os lo cuento: Empezamos

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Aprovechemos la oportunidad que nos ha dado esta crisis.

 

Un abrazo enorme de corazón a corazón.