La Quiropráctica tiene base científica demostrable

Quiero aprovechar un hito ocurrido el pasado mes de noviembre para recordar la base científica de la Quiropráctica: La defensa, en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, de la primera tesis doctoral en España sobre los efectos de la manipulación quiropráctica en enfermedades crónicas músculo-esqueléticas como la artrosis.

La demostración en este trabajo de investigación de los cambios en la microestructura del cartílago y del hueso subcondral y también a nivel molecular, reafirma, por el método científico los efectos reales del ajuste o manipulación quiropráctica. Este trabajo y estudios anteriores, incluyendo varios meta-análisis, avalan científicamente esta práctica en diferentes tipos de patologías aunque su utilidad más conocida es en la pandemia de nuestro mundo occidental: el dolor lumbar crónico. En este gran problema de salud, la relación coste-beneficio de la Quiropráctica es superior a otras terapias convencionales, tal y como han demostrado algunos estudios realizados en EEUU, país pionero en medir los costes de diferentes procesos asistenciales.

Dentro de este contexto cabe recordar que la Quiropráctica es una profesión sanitaria regulada en muchos países pero en España seguimos intentando que las autoridades sanitarias y académicas también lo hagan. Además, para ejercer la profesión quiropráctica se necesita superar un mínimo de 5 años de estudios que suponen 300 créditos ECTS (Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos), prácticamente los mismos que los que suponen los estudios de Medicina (360 ECTS), con algunas asignaturas de especial relevancia como neurología o radiología. Durante más de 2 años tienen además práctica clínica con pacientes reales.

Muchos defendemos un concepto de salud o enfermedad más amplio que de lo que una medicina “reduccionista” quiere presentar. Ese concepto tan estrecho del “cientificismo” que sólo aprueba lo que se puede demostrar por un método científico muy estricto, está llevando a denostar y denunciar terapias como la Quiropráctica que nos ayudan a mejorar nuestra salud ( Informe del Ministerio de Sanidad, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III, 2011).

La Quiropráctica nada tiene que ver con las llamadas “pseudociencias”. El hecho de que su forma de trabajar sea fundamentalmente con las manos no significa que sea natural. Si el concepto natural es la ausencia de fármacos en sus tratamientos , estaríamos de acuerdo, pero detrás de los profesionales quiroprácticos hay muchos estudios y mucha práctica clínica. No hay que confundirlos con los intrusos que ponen la palabra “quiro” delante de cualquier cartel anunciador. La Asociación Española de Quiropráctica (AEQ) es la referencia en España de los profesionales quiroprácticos.

Quiero recordar, por último, las dos escuelas oficiales de estudios quiroprácticos en España:

El Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid y el Barcelona College of Chiropractic (BCC) que tiene acuerdos con la Universitat Pompeu Fabra y la Universitat Autónoma de Barcelona.

Ignacio Alonso Usabiaga
Presidente de la Asociación Española de Usuarios de Quiropráctica (AEUQ)