Entrevista a Amalia Mandianes, secretaria de la AEUQ

¿Cómo conociste la quiropráctica?

Conocí la quiropráctica a través de mi profesor de anatomía en un curso de instructores de yoga. En aquel momento tenía molestias lumbares y acudí a él para que me ajustara. A partir de ese momento la quiropráctica se convirtió en una de mis mejores amigas.

¿Por qué te hiciste miembro de la AEUQ?

Porque creo que es importante que quede registrado el número de personas que elegimos la quiropráctica como forma de cuidar de nuestra columna y que la profesión se pueda regular en España. – ¿Cuáles son tus principales retos como secretaria de la AEUQ?

Que más personas usuarias de la quiropráctica se unan a la asociación y así poder luchar por nuestro derecho a elegir la quiropráctica como forma de cuidado de nuestra salud sin temor a ser engañados y eso se resuelve regularizando la profesión en España.

¿Cómo ves el futuro de la quiropráctica en España?

Creo que la quiropráctica se regulará y que los profesionales que están formados ejercerán sin temor a ser denunciados por intrusismo y que la gente que quiera elegir un profesional de la quiropráctica podrá hacerlo sin temor a ser estafado. Fácil, a lo mejor no es, pero seguro que es posible.

¿Crees que una asociación de usuarios puede ayudar a conseguir una regulación de la profesión, igual que ha ocurrido en otros países?

Sí, los usuarios somos los que decidimos si queremos ser usuarios o no. Si algo funciona, es bueno, nos hace sentir mejor y, si se ve amenazado por la falta de regulación, lucharemos por conservarlo. Como individuos es más difícil conseguir algo y aquí es donde se ve la importancia de unirse en una asociación: la unión hace la fuerza. Si se ha conseguido en Suiza, en Dinamarca…

Podremos conseguirlo en España, aquí también se han conseguido muchas cosas que parecían imposibles, sólo hace falta luchar por ello.